Por qué el fútbol sala necesita su propia pizarra
El fútbol sala no es fútbol en un campo pequeño. La pista mide 40 metros, no hay saques de banda con la mano sino con el pie, el área del portero es un arco de 6 metros y todos atacan y defienden. Si dibujas una jugada de futsal sobre un campo de fútbol las distancias engañan: un pase que cruza toda la pista parece un balón corto en el centro del campo.
Aquí la pista es una pista de fútbol sala de verdad, con el círculo central, el área de 6 metros, los puntos de penalti a 6 y a 10 metros y las zonas de cambios. Los sistemas son los que usan los entrenadores de futsal, con los jugadores justos, y cada uno está donde estaría en un partido: el cierre atrás, las dos alas abiertas, el pívot de espaldas a portería.
Rotaciones, 5 contra 4 y estrategia, en movimiento
Lo más difícil de enseñar en fútbol sala es el movimiento. Una rotación en 3-1 o en 4-0 es una cadena: quien pasa se mueve, el siguiente ocupa su espacio y todo el equipo gira sin perder el dibujo. En una pizarra magnética acaba siendo un lío de flechas. En esta pizarra la dibujas por fotogramas: dónde está cada uno, adónde va después del pase, dónde termina. La pizarra reproduce el movimiento entre fotogramas y los jugadores ven la rotación en vez de leerla.
Lo mismo vale para los momentos que deciden los partidos de futsal:
- El 5 contra 4 con portero-jugador: el pentágono, los cambios de orientación rápidos, quién se queda para cubrir la portería vacía.
- Defender el 5 contra 4: el rombo delante de la portería y quién sale a presionar el balón.
- Córners y saques de banda: el bloqueo, el desmarque de engaño, el tiro de primeras.
- La presión: a toda pista, a media pista o en bloque bajo, con las señales para saltar.
¿Pizarra digital o pizarra magnética?
La pizarra magnética de fútbol sala es rápida en el descanso: cuatro imanes, un rotulador y listo. Pero no enseña el movimiento, y al acabar el partido el plan se borra. Una pizarra digital guarda cada jugada que dibujas, la anima y llega a donde están tus jugadores: a la tele del vestuario antes del partido, al grupo del equipo la víspera del entrenamiento, al móvil a pie de pista.
Muchos entrenadores usan las dos: la digital para preparar y explicar, la magnética para el ajuste rápido en un tiempo muerto. Si quieres la digital también en el banquillo, la app funciona en móviles y tablets con la misma pista y las mismas jugadas.
De la pizarra a tu equipo
Abrir tablero completo lleva tu jugada a la pizarra completa en una pestaña nueva, tal como la dejaste. Allí puedes guardarla, exportarla en vídeo o en imagen, proyectarla a pantalla completa y seguir trabajando: añadir al rival, dibujar cómo defiendes, poner nombres y dorsales a tus jugadores.
La versión gratuita guarda hasta 3 pizarras, 2 sistemas propios y 2 plantillas con nombres y dorsales. Premium quita los límites, abre todas las jugadas preparadas, exporta fichas de ejercicios en PDF y sincroniza todo entre la web y la app del móvil y la tablet.